El Padre Obispo invita a los catequistas a regalarse un tiempo para Dios
A pocas semanas del Retiro Diocesano para Catequistas, el Padre Obispo Roberto «Chobi» Álvarez compartió un mensaje dirigido a todos los hombres y mujeres que anuncian el Evangelio en las comunidades de la Diócesis de Rawson, animándolos a detenerse unos días para renovar el corazón, fortalecer la vocación y volver a encontrarse con el Señor.
La propuesta, que se desarrollará del 21 al 23 de agosto en la Casa de Retiros Santa Margarita, no busca ser solamente una instancia de formación. Es, sobre todo, una invitación a cuidar la propia vida espiritual, a dejar por un momento el ritmo cotidiano para volver a la fuente desde donde nace la misión.
«No festejar solamente el Día del Catequista, sino también rezar, formarse, profundizar», expresó el Padre Obispo al convocar a participar del encuentro.
Nadie puede transmitir lo que no cultiva
En el centro de su mensaje, el Padre Obispo dejó una frase que resume el sentido del retiro:
«Nadie da lo que no tiene.»
Con esa convicción, invitó a los catequistas a vencer las excusas que muchas veces aparecen cuando se trata de regalarse un tiempo para Dios.
«La fiaca, el miedo, las dificultades para organizarse… Yo te invito a que superes eso», expresó, animando a no dejar pasar una oportunidad que puede renovar profundamente la vida de fe y el servicio de cada catequista.
Porque quien acompaña el camino de otros necesita, primero, dejarse acompañar por el Señor.
Hay cosas que no pueden esperar
En otro momento de su mensaje, el Padre Obispo fue especialmente claro al hablar de las prioridades.
«No hay encuentro, no hay nada que sea más importante que esto», afirmó, alentando a que ninguna actividad pastoral opaque la importancia de dedicar un tiempo a la oración, al encuentro y a la formación personal.
Su invitación también interpela a las comunidades y a quienes tienen responsabilidades pastorales: favorecer que los catequistas puedan vivir este retiro, entendiendo que cuidar a quienes anuncian el Evangelio también es una forma de cuidar la misión de toda la Iglesia.
Abrirse a nuevas miradas
El retiro será también un espacio para compartir con catequistas de distintas parroquias, escuchar otras experiencias y dejarse enriquecer por la diversidad de la Iglesia.
«La Iglesia Católica tiene muchas perspectivas, muchas miradas… Está buenísimo abrir la cabeza a nuevas propuestas», señaló el Padre Obispo, invitando a salir de las propias estructuras para descubrir la riqueza que nace del encuentro con otros hermanos en la fe.
La fraternidad entre catequistas, el intercambio de experiencias y la escucha mutua forman parte de ese camino de crecimiento que el retiro propone.
Que nadie se quede afuera
Consciente de que, para algunos, el aspecto económico puede representar una dificultad, el Padre Obispo quiso transmitir un mensaje de tranquilidad.
«Buscamos los modos, pero nadie se queda por una ausencia de dinero», aseguró, animando a quienes necesiten ayuda a acercarse con confianza para encontrar juntos una solución.
La invitación es a hacer el esfuerzo, superar las dificultades y no privarse de una experiencia que puede marcar un nuevo impulso en el camino de la fe.
Reavivar el don recibido
Cada semana, cientos de catequistas de la Diócesis de Rawson preparan encuentros, escuchan historias, responden preguntas, acompañan procesos y anuncian el Evangelio a niños, jóvenes y adultos.
El retiro propone, por unos días, invertir esa lógica. Dejar de hacer para volver a recibir. Detener el paso para escuchar nuevamente la voz de Dios. Redescubrir la alegría de la vocación y recordar que la misión no nace solamente del compromiso personal, sino de un corazón que se deja renovar por el Espíritu.
Porque quien anuncia a Jesús necesita, primero, dejarse encontrar por Él.
Y, como recordó Chobi, nadie puede dar aquello que antes no ha cultivado en su propio corazón.

